18 jul. 2011

eL GRiTo De La MoSCa


 "Son aquellas pequeñas cosas,
  que nos dejó un tiempo de rosas
  en un rincón,
  en un papel
  o en un cajón."

(Serrát,"aquellas pequeñas cosas" 1971)


      Me tenían calladita…pero el tamaño del pene del manguera me leventó de mi largo letargo otoño-invernal y aquí me tienen , en una nueva entrega para Uds.
    Qué quieren que les diga… con el imaginario popular no se jode.
    Será que a nosotras nos pega tan de cerca, será que nos recuerda a ese a ESE y no otro. ¿O me vas a decir que no te pasó? Que nunca te vendieron bombilla por manguera.
    No hay nada, pero NADA en el mundo mas deprimente que un pito chico. Y creo que ya lo he dicho por estos lares..A mi no me vengan con la calidad. Un pito chico deprime, un pito chico mal predispone, un pito chico como todo lo chico no sirve para el sexo. En el garche no se escatima. Si yo no escatimo en comerla, si yo no escatimo en orgasmos reales o finjidos, si yo no escatimo en gauchez, VOS no escatimes en verga.

    ¿Cómo saber que un potencial chongo tiene el pito chico? Hay muchas teorías sobre cómo saberlo, pero la que generalmente no falla en toda pyme es el “boca a boca”, ahora si, hay que tener cuidado porque hay mucha yegua dando vuelta que tergiversa la información mas que Guillermo Moreno.
     Yendo al ámbito del ejemplo personal, bueno, ya deberás imaginarte que en este amplio valle de finados hay mas talles que en todos los locales juntos de Avellaneda, y siguiendo con esta parábola fijate que lo que en un local es 38 en otro es 40,,pero nunca lo que es 42 es 36..digamos…por más que una sea estrechita (no es nuestro caso boluda) una pija chica es una pija chica, y para no crear confuciones vamos a establecer la medida universal: El pene se mide en puños.también podés hacerlo en centímetros, pero no da andar con el costurero en la cartera y pelar en el medio del telo…a ver tenelo de la punta…no, no da.
Así que si vos querés encasillar al chongo en algún lado paso a explicar paso a paso como tomar el muestréo.

IMPORTANTE: debe seguir las instrucciones al pie de la letra.

1- Agarrás el ganso con la mano. Si alcanza termine aquí, si sigue pase al punto 2
2- Sin soltar, agarrás con la otra mano sin dejar ni medio cm de espacio entre ambas. Si alcanza termine aquí,  si sigue pase al punto 3
3- iiALELUYA!! Sacás la mano de abajo y la ponés inmediatamente donde termina la mano 2 .Si alcanza termine aquí, si sigue pase al punto 4
4- Si no te alcanza con 3 puños salí corriendo porque te vas a quedar sin útero…y hasta tal vez sin amígdalas. 

RESULTADOS:
1 puño= micropene.
2 Puños= Normal dependiendo del ancho (la clase media siempre trae problemas)
3 Puños= El pene que toda mujer desea.
4 puños: No hay información sobre seres humanos con estas características.

Más allá de los resultados el
    tema que hoy nos compete es
                       valgan mil redundancias
                             el pete, pero el pete
                                         de tamaño S.

     Y aquí viene la historia, con moraleja.  ¿Qué dirían mis profesores de literatura si leyeran esto?…creo que repudiarían mas la moraleja que las puteadas y las pijas, pero mas a las pijas chicas que a las grandes, en fín...
   Resulta ser que habíase una vez un muchacho que llegó de imprevisto al país de Nunca Jamás ( donde nunca jamás te cogen como es debido, yo tendría que haber nacido en el país de las maravillas). Enseguida se hizo amigo de todos los muchachos de la zona y fue así como se fue integrando a nuestro grupete. Lo apodaban “Pedazo”
Que llegue alguien a quien apodan “Pedazo” a un grupo donde hay adolescentes con la libido rebotando de la cabeza a los pies a la velocidad de la luz, podrán imaginarse que despierta algo más grande que el alboroto o que la bomba nuclear, y así fue con nosotras…Pedazo era el objeto de todo nuestro deseo juvenil.
     Resulta ser que entre tanto revuelo se lo levantó la desgraciada de Martita, que se hacía la mosca muerta y de un día para el otro se apareció con el pedazo más deseado de todo el país y alrededores. Fue un golpe tremendo, anduvieron unos cuatro meses y todos andábamos hipotetizando sobre si se la ponía o no se la ponía, porque la mosca muerta seguía sin abrir la boca y él, como era un caballero por supuesto que no se iba a poner a contar.El misterio y la calentura sumado a la llegada de la primavera y  nuestras proximidades a la mayoría de edad elevados por el alze general que rondaba en la zona, dió como resultado un fenómeno casi nunca visto por estas tierras de nunca jamás ( donde jamás nunca nadie la ponía) todas empezamos a entregar inconmensurablemente. Los acneicos intocables de antaño accedían a cosas que en su vida habían imaginado. Era una pirámide social bastante simple: Cuanto más cerca de "pedazo" estabas, mas la ponías.
      Toda esa buena racha se les acabó el día que la mosca muerta, en plena calle y a los gritos fue abandonada por Pedazo y le gritó resentida: “y vos la tenés chiquita”.
      A todos nos dejó un poco shokeados la situación. La pirámide se vino abajo cual castillo de naipes , todas salimos corriendo atrás de Pedazo, devaluado, usado, injuriado, pero disponible y herido .Los incogibles de siempre volvieron a ser los incogibles de siempre.i la incomensurabilidad de entrega se volvió una inconmensurabilidad de calentura, una usina, si tirabas un fósforo en el barrio en esos días se armaba otra que.....no me quiero ir al carajo con el humor negro sobre mis desgracias personales.
     Sin embargo el grito de la mosca quedó zumbando en nuestros oídos, hasta que un viernes a la noche reunidas todas las amigas en torno al fogón una temerosa se animó a preguntar en voz alta : ¿Será verdad? Era como un secreto a voces, todas nos preguntábamos lo mismo, necesitábamos saber la verdad de la milanga. Cada una fue aportando su sabiduría popular y su hasta entonces casi nula experiencia sobre tamaños. Esa misma noche nació la S.E.I.T.P. (sección especial investigaciones de tamaños de pija)
     Sin más herramientas que una birome y un cuaderno Gloria, nos pusimos a trabajar día y noche, a sacar cuentas algorítmicas, hicimos encuestas cualitativas y cuantitativas, relevamos datos , hicimos gráficos de puntos, redondos, índices (ahí nació mi pasión por la estadística y el método, por eso será que me aboqué a la sociología.) Y todo apuntaba a la poca credibilidad de la mosca y al mucho trozo de “Pedazo”. Dados los datos, algunas integrantes de la sección se retiraron del grupo conformes y siguieron mendigándole un poco de amor al muchacho en cuestión. Otras, las menos crédulas, seguimos investigando, esta vez al modo de “trabajo de campo”.
   Reunimos todas las teorías populares sobre los tamaños de penes y salimos a contrastarlas con la realidad.
Teoría uno: SI UN HOMBRE LA TIENE CHIQUITA OSTENTA CON GRANDES COSAS MATERIALES: Casa pequeña, auto pequeño, no es muy musculoso, No usa ropa grande..cae la teoría uno y con ella la dos, dado que si usa pantalones ajustados no tiene temor a que se le marque el bulto y se dude de su gigantesco tamaño. Así que empezamos a mirarle las manos…y tenía unas manos ENORRRMES, tuvimos varios intentos fallidos para poder ver bien de cerca el tamaño , pero finalmente lo logramos inventando que estábamos haciendo un curso de manicura masculino y necesitábamos un modelo vivo al cual LE PAGABAMOS para limarle las uñas. Y bueno che… el fin justificaba los medios y la teoría 3 también era rechazada.
Acto seguido tuvimos una discusión con las que decían que se medía por los pies y no por las manos, después de haber pagado por limar unas uñas!!! Así que un día entramos al vestuario de la pileta del club al que asistía y le afanamos el bolso para ver que talle de zapatillas usaba…olvídate ..44, hipótesis refutada. Estuvimos discutiendo sobre hacer una cirugía de garganta para poder abrirle el cogote y ver el tamaño de la nuez…pero finalmente desistimos porque estudiar 10 años de medicina para saber el tamaño de un pito nos pareció mucho tiempo y nosotras necesitábamos datos rápidos.
   Convencimos al hermano de una amiga para que lo lleve a mear atrás de un árbol a ver si su pene dibujaba una parábola y de paso podíamos ver algo, vimos la parábola que dibujaba con el meo y también la hipérbola , la elipse y la circunferencia ,pero de lo importante no vimos nada, igualmente la teoría estaba más que superada. Y ahí fue que me cansé.
Agotada y con el cuaderno gloria bajo el brazo me retiré durante una temporada completa a hacerme un service de cuerpo entero: gimnasio, depilación, alisado, maquillaje, buena ropa , entrenamiento con cuanto incogible pasara por delante, dieta, corrida todas las mañanas, TODO el esfuerzo de cada día tenía una grata razón de ser: ESE pedazo me correspondía, y no solo iba por él, iba por él para quedarme.
   De regreso a la selva encontré bastante competencia, pero yo corría con la ventaja de que mis dos fieles amigas se comían a las tortugas que sostenían el mundo y finalmente pude tener un encuentro con el tipo que nos desvelaba hacía ya mucho tiempo.
   Como todos ustedes sabían desde antes de que yo empiece a contar esta historia, me llevé la enorme desilusión de ver el pene más pequeño que estos ojos han visto, Aún más pequeño que el de Peter , casi un clítoris diría yo.
    En esa época todavía no era tan verborrágica, ni tan reventada, ni tan insolente. Así que me comí el “pedazito “ que era como meterse el dedo chiquito o como si te hicieran un pap con un palito de helado, o como comer fideos con aceite o como sacarte un 6 en un examen o como mirar una película de comedia mediocre o como cuando vas sentada en el bondi mirando por la ventana o escuchás una canción de pop…Una mas de esas cosas que te producen entre la nada misma y la inmutabilidad propiamente dicha.
  Cuando terminó me miró avergonzado, yo le acaricié la cabeza simpáticamente como le hago a mis perros. No voy a negar que me dio pena, creo que mas por mí que por él, pero necesitaba cerrar esta historia de alguna manera , así que le pregunté ¿ Por qué te dicen pedazo? – “porque me tiro unos pedos impresionantes ¿querés escuchar?jojojojojo.”
    Automáticamente dejó de darme pena y comencé a odiar al género masculino en general y a los de pito chico en particular. 
    Después de mi experiencia mantuve el secreto por aproximadamente un año, hasta que un día en pedo en un cumpleaños de una amiga hablando de penes me agarró un ataque de risa y vomité la confesión. Así confesó otra y otra y otra más, resultaba ser que se hacía el exigente el muy pito corto y se las terminó garchando a todas…por única vez por supuesto. "Pedazo" el de los pedos, resultó ser un pedazo de pan: no se le negaba a nadie.
   Cuando saltó la ficha tuvo que mudarse hacia otros rumbos, tal vez a Estados Federados de Micronesia (juro que hay un lugar que se llama así) , donde la gente no supiera el tamaño de su miembro y los hombres no quisieran asesinarlo por trincarse a todo el barrio con ese montón de nada. Y allá fue pedazo, a revolear su micropene por el mundo. 
   Al barrio llegó un flaco nuevo,le decían "Muchacha grande" Así que el imaginario popular lo asoció con "pequeña P" o andá a saber con quien pero era voto cantado que se la lastraba y si no era traba era transformista…. Pero yo que ya no me fiaba en los apodos a simple vista ni en el sentido común de la gente, le toqué el timbre y muy seriamente le pregunté: Decime ahora mismo por qué te dicen “muchacha grande”-“MUCHACHOTA” contestó. Y ahí nació otra historia de amor que les contaré el día que me dedique a hablar sobre los pijudos, que no existen, pero que los hay , los hay.


A mis amigas Tuny, MFZ y a Juanita. Con todo mi amor.