31 ago. 2010

Todo lo que NO pasó


Dedicado a M. C.,que tantos aportes ha dado nuestro dialecto.

“porque el olvido
es una de las formas de la memoria,
su vago sótano,
la otra cara secreta de la moneda.”
 J.L. Borges

   Es fácil, al menos para mi lo es, escribir historias reales o inventadas de cosas que pasan en mi vida o en las vidas ajenas. Lo que no resulta del todo accesible a mi pluma y mi palabra, es escribir una historia sobre aquello que no sucedió. Porque aunque de eso también tratan las historias, de cosas que pasaron y de un sinnúmero de otras cosas que dejaron de ocurrir formando el transcurso vivido, generalmente la memoria solo retiene los hechos.
  La historia que hoy nos compete, está basada justamente en eso. En las cosas que no pasaron.
Tampoco resulta fácil escribir casi “A pedido” ya que he tenido que consensuar con su protagonista en cuanto a algunos detalles y también conmigo misma para ver que partes quedaban totalmente fuera del escrito. Si algo desearía en la vida real, es poder hacer lo mismo que en mi plantilla de texto: Borrar lo que no va.
 Hace muchísimo, pero muchísimo tiempo que Draco circula de alguna que otra manera por este blog. Nunca dueño y señor de la historia, pero de vez en cuando clava un extra, o se cola una de sus frases (Alguna de las más patéticas). Y hace algún tiempo que él sabe, que yo sé, que los dos sabemos, por un hecho particular, que se tiene merecida esta historia, con sus realidades y sus ficciones. Es verdad que todo paso hace mucho, pero si hay algo que yo tengo bien en claro, es que los muertos se cuentan fríos.
 En el consenso de las cosas que se cuentan y las que no se cuentan llegué al acuerdo conmigo misma de descartar algunos elementos, como por ejemplo: cómo llegó Draco a mi msn, que relación tenía con una persona a la que llamaremos MR T., lo que realmente pasó por mi cabeza mas de una vez, y algunas otras cosas que siquiera voy a enumerar en la lista.

 Creo que sería bastante pesado contar toda la historia de que estuvimos todo un año hablando sin conocernos las caras (Excepto por Facebook pics) y sin intentar nunca tener un encuentro carnal.
Salvo una vez que yo estaba totalmente agotada, despeinada ojerosa y en pijama y me dijo si quería ir a dar una vuelta. A su pregunta busqué un espejo, me observé y siquiera tuve la delicadeza de decir que no, escapé por la tangente hablando de que problema este de la fauna empetrolada. Un tiempo después, me confesó que se dio cuenta de que me hice la boluda, y que la fauna empetrolada le chupaba un reverendo huevo. Así que a los que van llevando la cuenta, esta es la 1º cosa que no pasó.
  Lamentablemente alguna mano cruel borró todos los historiales de mi computadora, porque hoy en día cuando nuestras conversaciones son casi monosilábicas (suponiendo que las haya, siempre y cuando yo las inicie y él las concluya diciéndome que se va a tomar una sopa o a comer un helado de limón). Me pregunto de qué hablábamos tanto en aquellos tiempos dorados. Tal vez algo de MR.T. , de los niños, de las mujeres y los hombres en general y particular, seguramente todo eso con la carga de ironía que caracteriza a quien les habla y a su interlocutor, que tiene su buena cuota de sarcasmo en los genes.
    Lo que si recuerdo perfecto es que una vez le hice un fotomontaje a una foto de dulce de leche sancor con su cara. Y se la mandé por mail. Que humillada me siento por haber fotomontado un hombre en un tacho de sancordiosmio!! a partir de ahí las conversaciones se fueron haciendo cada vez mas espaciadas en tiempo y espacio, hasta que llegó la segunda cosa que no pasó: Nos dejamos de comunicar.
   Un año de charla no produjo lo que si produjo una llegada tarde al trabajo.
  Si ese día hubiese escuchado el despertador a las 7 y no me hubiese quedado dormida y no hubiese levantado a las 11 y no me hubiese tenido que ir corriendo a tomar un taxi hasta el subte que me lleva hasta el centro donde trabajo, no me hubiese cruzado en el subte a MR. T. Lo tenía parado enfrente, riéndose frenéticamente como un idiota mientras me miraba y no osaba saludarme. Pensé bue, al menos todavía sonríe. Automáticamente descubrí que llevaba un auricular al oído y seguramente se estaría riendo de un chiste de Andy Kusnetzoff. Pero dijimos que no íbamos a hablar de Mr. T. así que volvamos a la pertinencia del dato de haberlo cruzado en el subte. Lo relevante es que pude retomar la nada que me unía a Draco, iniciando una conversación, ¿A que no sabés a quien me encontré en el subte? Era Viernes, llovía, me preguntó si iba a hacer algo a la noche…llovía, era viernes… yo no pensaba hacer nada.
 ¿Nos vemos? Preguntó de pronto…y yo no podía volver a hacerme la que no había leído, además no estaba tan ojerosa y despeinada como la vez anterior…había otro tema…pero yo les avisé que había partes que no pensaba hacer públicas en este relato. Pero ese viernes lluvioso conocí por fin a Draco en vivo y directo. Recuerdo, y este dato es importante, que después de “lo íntimo” me dejó rápido en mi casa para irse a un cumpleaños. Creo que debí haber tenido en cuenta ese antecedente, pero en el momento no tuvo grandes relevancias.
  Pasaba un tiempo, Draco estaba ahí, siempre intacto, siempre en verde en el msn. Nunca iniciaba una conversación conmigo, por lo cual yo llegaba a pensar que algo habría salido mal, hasta que en determinado momento después de días sin que pase NADA, alguno de los dos se dignaba a hablarle al otro. Hablábamos un rato sobre algo, hasta que llegaba un punto en el que siempre pintaba la charla de sexo y eso llevaba a hacer una cita que generalmente no se concretaba, o se pinchaba a último momento. Si quieren, esto puede venir a ser la 3º cosa que no pasaba.
 Lo de los encuentros inconclusos o nulos, tomó importancia una noche de lunes, programada con dos semanas de anticipación, no porque Draco tuviese la agenda rebozante de quehaceres, sino porque su trabajo le absorbía completamente sus 16 horas de trabajo/ocio y las 8 de sueño las respetaba intactas. Además los fines de semana se dedicaba a intentar batir el record de la semana anterior en “Horas de Play station”. Recuerdo que un Lunes me comentó que estaba “CHOCHO porque había metido 71 horas de play”, a mí los cálculos no me cerraban porque el fin de semana solo tiene 48. Pero tal vez en la play los tiempos son diferentes, y en el laberinto que es la mente de ese muchacho, el tiempo es definitivamente diferente.
¿Qué se puede esperar de una persona que come helado de melón?
La cosa es que esa noche de lunes, yo estaba esperando que me pase a buscar a las 10. A las 10 y cuarto no había llegado. A las 10 y 20 me comía las uñas, a las 10 y media prendí la televisión para distraerme y pensar en otra cosa. A las 10.45 vi a Draco sentado adentro de mi televisión. A las 10 .46 caí en la cuenta de que me había dejado plantada. A las 10. 47 caí en la cuenta de que me había dejado plantada para irse a ganar una licuadora a un programa de preguntas y respuestas. A las 10. 48 salí del shock y su teléfono comenzó a sonar compulsivamente. A las 11.30 me encontraba sentada en el auto de Draco dándome las explicaciones pertinentes al plantón: Algo así como que unas fuerzas extraterrestres lo habían llevado hasta la tele y no había podido avisarme que no podía venir a las 10, porque justo el ovni que lo había secuestrado y llevado hasta telefe, había chocado contra la antena de movistar y estaban todos los teléfonos de la galaxia sin señal.  A las 01.00 ya habíamos tomado unas cuantas cervezas y me había olvidado del odio del plantón, de la tele, la licuadora, lo poco creíble de la historia, los marcianos y nos dirigíamos a un albergue transitorio. Esa vez no pasaron un montón de cosas…o pasaron de modo intermitente.
  Pasado un tiempo prudencial, ese tiempo que se establece en las relaciones de chongos...que depende entre personas y personas, plantee a Draco que creía que sería copado vernos esa noche, que para variar LLOVIA. Me respondió: “bueno mirá no creo que hoy pueda, pero arreglamos para la semana, ahora vengo y arreglamos bien, porqué vienen unos amigos a comer un asado y tengo que ir a comprar la carne me va a cerrar el Coto, en 15 vuelvo y arreglamos”. Está bien…calentaste la pava y no cebaste, puedo tolerarlo…pero que me digas que vas a comprar carne para hacer un asado EN PLENA TORMENTA DE SANTA ROSA...eso sí que no puedo creerlo, disculpá si te trato de mentiroso, pero con mis elementales conocimientos de lógica: fuego + lluvia = carbón no prende. Y no fue la única vez que me dejó por un pedazo de carne, y no hablo de una mujer. Sino que hablo de un literal y jugoso bife de chorizo, de una tira de asado, de un simple paty. Nuestras conversaciones siempre terminaban en el mismo punto: Bueno, me voy a preparar una sopa quick y vuelvo ,o “llegó el delivery de la pizza” o esperá que me caliento unos fideos y hablamos. El problema no es que fuera o fuese una persona angurrienta que siempre me hablaba de comida, sino que me parece que tenía problemas para redondear una conversación y decir “CHAU HABLAMOS OTRO DIA”, cuando acusaba un “Están a punto mis papas fritas” yo sabía que Draco se iba para nunca más volver. Al menos por unos días.
  Su forma de decir adiós es fideos con estofado. Tal vez en el colegio les enseñaron un código secreto. Tal vez en el colegio…ese colegio…un día debería escribir sobre EL colegio.
Volviendo al tema MORFI que era una cosa que Draco tenia entre ceja y ceja, fue casi traumática una navidad que me dejó para ir a cocinar un chivito y al día siguiente vi en unas fotos de facebook que el chivito en realidad no lo estaba cocinando él sino Mr.T.
  EJE: Volvamos a centrarnos en las cosas que no pasaron, pongámosle que te vas de vacaciones 15 días a un lugar que mide 5 x 5 cuadras, el centro: 2 cuadritas, espectáculos a los que se puede acudir: 1 por noche. Cantidad de playas 2. Un bañero en zunga amarilla very desagradable (mal). ¿Qué posibilidades tenés en esos 15 días de NO CRUZARTE con Draco que se encuentra de vacaciones en el mismísimo sitio? Puede ser una en un millón. Bien, esa en un millón nos pasó estuvimos 15 días de vacaciones a 2 cuadras y no nos vimos, seguramente compramos al mismo choclero y al mismo heladero y al exactamente licuadero en la playa, seguramente le dejamos 2 pesos en la misma gorra al mismo artista callejero y compramos el mismo caballito de mar que cambia de color según el tiempo en el mismísimo y único local de todo el lugar. Como siempre, no sucedió NADA.
 Al volver cuando nos enteramos ambos de las vacaciones a medio metro donde no nos vimos, planificamos un encuentro. Justo le quedaba otra semana de vacaciones, o sea era “LA SEMANA” donde iba a poder hacer todo aquello que nunca podía debido a su trabajo y demás ocupaciones (léase JUGAR PLAY STATION). A mi me tocaba el lunes. Como era verano estaba bastante animada de salir con Draco, sobretodo porque el verano se iba acabando y era casi la última oportunidad hasta entrado octubre para ponerme un vestido veranil que me encantaba. Resulta ser, que el día de la salida comenzó con complicaciones: Había partido, y si hay algo en lo que Draco y yo coincidimos es en que a la cancha no faltamos ni aunque se caiga el mundo abajo. Pero no importa, nos veríamos después del partido. El tema es que se cumplió literal la profecía: Fuimos a la cancha y se cayó el mundo abajo. Lluvia torrencial, inundación, vuelta a mi casa en bote. MI casa completamente inundada (EN ESTA MISMA PAG. Puede leerse un MONÓLOGO QUE HABLA DE TAL DIA). Vamos a anotar otra de las cosas que no pasaron, esta noche en la que no salimos, en la que además no pude usar el vestido. Con gran culpa, la mierda flotando por mis alrededores y la luz cortada, le mandé un mensaje de onda, para que no viniera a meter el auto al medio de Juan B. Justo y se lo lleve la corriente. En síntesis, después de su plante extraterrestre, de la licuadora de telefé, después de no vernos en las 5 cuadras a la redonda de las vacaciones, después de que no me lleguen sus conversaciones por msn y otras malaleches varias, pasó lo que tenía que pasar: No nos vimos tampoco esa noche.
  A los dos días le mandé un mensaje de texto, disculpándome nuevamente por la “plantada” del día de la inundación y preguntándole si esa misma noche iba a hacer algo. Me respondió que se iba a un after Office. A lo que contesté Bueno, mañana o pasado entonces ¿Nos vemos?
 La respuesta me dejó pasmada y es el día de hoy que guardo ese mensaje en mi celular. Cuatro palabras, corto consistente, cuatro palabras que me causaron risa, tanta que siempre voy a recordar a Draco por esa oración, Cuatro palabras que me llevaron a escribir toda esta historia de miles de palabras.
 ¿Nos vemos en la semana? Pregunté.
 No, TENGO MUCHOS CUMPLES. Me respondió.
Tengo muchos cumples, la leí y no pude creer lo que mis ojos leían.
Pleno febrero…me podés llegar a discutir que aquella tormenta de Santa Rosa prendiste el carbón bajo la lluvia, me podés decir que tenés la lombriz solitaria y además mal de Alzheimer y por esa razón siempre te vas de las conversaciones a buscar morfi y nunca volvés porque te olvidás. Te puedo creer que te llevaron los marcianos el día que me plantaste o que justo tu msn no es compatible con el mío y por eso no me llegan tus conversaciones. Pero CUMPLEAÑOS EN FEBRERO. En toda mi vida conocí una sola persona que cumple años en febrero. Todos los acuártanos que conozco nacieron en enero y los piscianos en marzo. Febrero es el mes con menos taza de natalidad de toda la historia argentina.
 Y vos me decís que no podés salir conmigo PORQUE TENES MUCHOS CUMPLES del 20 al 28 de febrero!! Dios mío! Lo que debe ser tu vida en junio que cumple años medio país!
 No me acuerdo ni siquiera lo que le respondí, pero ese día renuncie a volver a intentar algún tipo de contacto con Draco, de ahí en mas apodado por mí y todo mi círculo íntimo “EL de los cumples”.
  Por su frase, por su excusa, se ganó este monólogo.
  Lo mas triste es que un día de mayo a las 4 de la mañana, después de que yo me animase a volver a hablarle y le confesara que todos nos reíamos de la excusa mas pelotuda que me pusieron en mi vida, e hiciéramos campeonatos a ver quien había sido el mas humillado de todos mis amigos, me mandó un mensaje que decía “HASTA JULIO NO TENGO TANTOS CUMPLES”. Lo que no quita que probablemente haya tenido varios bautismos o casorios, bat mizva , despedidas de soltero o ágapes semejantes, porque nunca mas lo vi conectado ni supe mas nada de su vida.
 Hace pocos días atrás lo vi, de nuevo con su cartel verde y se me dio por preguntarle como venía de los cumples. Callate que ayer tuve cuatro, Respondió. Y enseguida me recordó que le debía un monólogo.
 A continuación ultimamos detalles sobre el nombre y los datos que podían y no podían ser incluidos en el escrito, en una de esas me comentó que lo estaba esperando una milanesa napolitana, que lo espere un minuto que enseguida volvía.

                                                            END.